La ciencia está huérfana de maestros

21 octubre, 2011


El Nacional
por Lissette Cardona

La Universidad Pedagógica Experimental Libertador graduó este año 62 profesores de Física. Otros 93 estudiantes recibieron títulos en el área de Química y 286 en Matemática. Sólo 5% de los nuevos docentes pertenecientes a la cohorte 2011 escogió el área científica para dictar clases.

La UPEL, con 8 institutos en el país y 75 años de fundada, es el reflejo de una constante que se da en el resto de las universidades que forman docentes. Las llamadas Tres Marías no tienen quien las dicte.

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Los profesores especializados en esas asignaturas cada vez son menos, y el déficit se extiende a otras materias como Inglés, Francés, Ciencias de la Tierra y Biología.

Especialidades como Deficiencias Auditivas también presentan déficit. En la cohorte 2011, sólo egresaron 9 profesionales en esa área, pese a que es una mención que nació en el Pedagógico de Caracas.

El coordinador del Posgrado en Educación de la Universidad Central de Venezuela, Tulio Ramírez, enumera varias razones para el desinterés. La primera, la carencia de aptitudes para estudiar disciplinas científicas. “Hay un círculo vicioso. El Ministerio de Educación exonera a los alumnos que no cursan las materias por falta de profesor y eso hace que no tengan herramientas básicas para aprobar una carrera a nivel superior. Los estudiantes que sí tuvieron todos sus docentes optan por las materias científicas puras”, dijo.

Ramírez indica que ese grupo de alumnos elige los pedagógicos o las escuelas de Educación porque ofrecen menciones afines a las que deseaban estudiar en la universidad.

“Un porcentaje bajo opta por estudiar Educación por vocación. Con el tiempo eso se ha reducido. Ese grupo no tenía vocación al inscribirse, pero la desarrollan en el ejercicio de la profesión. Siempre va a haber estudiantes que no consiguen cupo en las universidades, y los pedagógicos son una opción”, subraya.

Mariano Herrera, director del Centro de Investigaciones Culturales y Educativas, calcula que el déficit de docentes es de 30%. Afirma que son escasos los bachilleres con vocación para la docencia en el área científica o para las ciencias en general. “Hay poco campo laboral y menos de 5% de las empresas hace trabajos de investigación, por lo que no los emplean”, agrega.

Coincide en que hay poco interés también por la docencia. “Estudian Educación las personas que no tienen otra alternativa”. La subdirectora de Docencia del Instituto Pedagógico de Caracas, Alix Agudelo, considera grave la ausencia de alumnos interesados en la docencia. Señala que la UPEL no puede manejar la carencia. Sin embargo, indica que la universidad realiza promociones constantes para captar nuevos alumnos.

“La merma tiene tres o cuatro años. Se ha perdido la motivación y hay desinterés porque no hay una política de estímulo para estudiar Química, Física o Matemática.

Las universidades, el Ministerio de Educación Universitaria y el Ministerio de Educación tienen que hacer un esfuerzo para captar a los jóvenes”, sostiene.

Mala paga. 78% de los estudiantes que ingresaron a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador en 2010 provenía de familias de los niveles socioeconómicos D y E. Ese año, de los 32.959 bachilleres que se inscribieron en esa universidad la mitad dijo que costeaba los estudios con su trabajo. La mayoría de los estudiantes requiere de un empleo para subsistir. “La carrera no es atractiva por los salarios ni por la carga de trabajo”, afirma Ramírez.

El director del CICE es de la misma opinión: “Los jóvenes prefieren una carrera con mayor remuneración.

Son muchas las horas de clases que tienen que dar y no hay tiempo para atender a los alumnos ni para prepararse. Tienen que trabajar en varias instituciones para ganar un sueldo que les permita subsistir”.

Primaria deficitaria. 27% de los graduados en la UPEL en 2011 pertenece al área de Educación Integral. Otros 2.280 estudiantes se especializaron en Preescolar. No obstante, el número no es suficiente para paliar la falta de maestros de primaria.

La Unesco divulgó a principios de mes un informe sobre la Educación Primaria Universal, en el que señala que se necesitan por lo menos 2 millones de maestros para alcanzar los objetivos del milenio en 2015.

Venezuela tiene una carencia calificada como moderada, con un déficit de entre 0,25 y 2,9% de maestros. En el mismo rango están países como España, Italia, Irlanda y Estados Unidos. Las naciones con deficiencias severas se encuentran en su mayoría en el continente africano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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