Por falta de recursos languidece el Jardín Botánico

31 mayo, 2012

El Nacional
Mariel Cabrujas

El verdor del Jardín Botánico de la Universidad Central de Venezuela y el aire puro que se respira en ese sitio contrasta con la desidia que mantiene en vilo la vida y la salud de las 1.700 especies nacionales y foráneas que alberga.

Las 70 hectáreas que constituyen uno de los dos jardines botánicos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco están afectadas por una crisis presupuestaria que impide proteger las plantas, conservar la infraestructura y cumplir con las reivindicaciones laborales de quienes se encargan de los cuidados especializados y costosos que requiere.

En las 16 hectáreas de la Fundación Instituto Botánico de Venezuela Doctor Tobías Lasser dedicadas a albergar colecciones de plantas, el corte de la grama, la poda selectiva de algunos árboles que colindan con la autopista Francisco Fajardo y cualquier actividad de mantenimiento es una labor cuesta arriba, que implica la inversión de recursos inexistentes.

Las plagas de insectos y la presencia del gusano de la palma, que afectan a ejemplares criollos y foráneos, han cobrado fuerza en el jardín por la imposibilidad de fumigar una vez al año y de emplear la maquinaria adecuada para el proceso de saneamiento.

“Hay un ahogo financiero porque de la Oficina de Planificación del Sector Universitario se reciben los mismos recursos desde hace 7 años, un total de 5,6 millones de bolívares. El dinero no alcanza ni para cumplir con la nómina”, aseguró Mario Gabaldón, presidente de la fundación.

Precisó que desde reparaciones sencillas, como las de los baños, hasta la solución de problemas más graves, como el arreglo de los equipos de aire acondicionado que mantienen la temperatura del herbario y de la biblioteca, esperan para ser atendidas.

La situación ha afectado los programas educativos y de investigación. “El jardín es un aula abierta, que sirve no sólo a los alumnos de la UCV sino a los investigadores del país, pues cuenta con la mayor colección de palmas vivas de Suramérica y la mayor colección de plantas secas del país”, relató Irene Fedón, bióloga e investigadora de la fundación.

Condiciones óptimas. Una temperatura de 18 grados y 55% de humedad son las condiciones ideales para conservar las muestras del herbario lejos del alcance de los insectos.

Sin embargo, lograr la condición óptima es imposible desde hace seis meses cuando se daño el aparato de aire acondicionado central que sirve a las instalaciones.

Dos de las cuatro salas no poseen la ventilación adecuada.

Las muestras de las monocotiledóneas, como palmas, orquídeas y bromelias, junto a las plantas no vasculares, como musgos, algas y líquenes, son las más afectadas por la temperatura.

“El calor y la humedad facilitan la reproducción de insectos parecidos a los gorgojos”, dijo Leyda Rodríguez, curadora del herbario, quien todos los días convive con la preocupación por el peligro que corren las muestras.

La situación se repite en la sala de registro, donde se almacenan en computadoras los datos de las especies recolectadas.

El calor y la falta de ventilación imposibilitan el trabajo de los investigadores y relegan las labores a áreas con una temperatura más apropiada.

La ansiedad no cesa en el jardín. Antes de incluir las muestras en el herbario, se introducen en un congelador para evitar que contaminen las existentes. Sin embargo, sólo funciona uno de los dos congeladores. “Prendemos el congelador por poco tiempo porque el calor que genera aumenta la temperatura de la sala”, detalló Rodríguez.

La reposición de materiales básicos para el trabajo del herbario, como cartulinas, tijeras, lápices y carpetas, no se ha hecho desde 2009. La misma suerte han corrido los equipos especializados.

El deterioro se evidencia en el estado de las puertas y manillas en toda la institución, incluyendo las de los estantes del herbario, que deben permanecer cerrados de forma hermética.

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Comentarios

2 Respuestas to “Por falta de recursos languidece el Jardín Botánico”
  • Joseba Celaya dice:

    ¿Que puede hacerse para ayudar? ¿Cobrar la entrada? ¿Vender maticas?
    Esto es una desgracia. No puede esperarse que el Jardín Botánico, que es una institución académica, un centro de investigación, un archivo de la flora de la nación….genere recursos propios vendiendo maticas, empanadas, cobrando la entrada y el estacionamiento.
    Eso es lo mismo que proponerle a un profesor universitario que tenga “Alguna actividad extra-cátedra para que pueda redondear y sobrevivir”

    • marbelae dice:

      Estimado Joseba:
      Desde AsoVAC queremos manifestar nuestra preocupación por la situacion del Jardín Botánico, así como de otras instituciones pilares para el desarrollo de la ciencia y la tecnología en nuestro país.
      La solucion a ésta situación debe ser abordada por todas las instancias involucradas y para ello deben asumir que el JB es un importante acervo de información biológica para toda la sociedad.
      Apoyaremos todas las gestiones que se realicen en pro del JB.
      Saludos cordiales
      Marisol Aguilera

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